El estrés, la ansiedad y la depresión son unas de las afecciones que más comúnmente sufren los adultos jóvenes en la actualidad. La razón de su aumento no se ha establecido de manera concreta, pero sí sabemos algunas circunstancias que pueden provocarlas, así que para evitar el estrés te recomendamos una serie de tips.

Reducir el estrés se trata de crear relaciones sociales fuertes

El primer paso para deshacerte de esa molesta sensación que te acosa día con día, es necesario establecer una red de apoyo estable. Esto significa que tus amigos y familiares serán la mejor fuente de apoyo en situaciones difíciles.

Aún más importante es que la convivencia con seres queridos ha demostrado promover la liberación de hormonas como serotonina y oxitocina, que provocan sensaciones agradables en nosotros.

Mantén una conciencia plena

En los últimos años, se ha escuchado mucho sobre la práctica de mantener una conciencia plena (mindfulness). Esto no es para menos, pues ya existe evidencia científica que esta clase de meditación podría prevenir la depresión en muchos casos.

El punto de esta práctica, en términos sencillos, es enfocarnos en lo que sucede en el momento, no pensar de manera negativa, ni positiva en lo que ha sucedido o en lo que nos depara el futuro. Esto no significa que nos hagamos indiferentes a la vida, sino que nos demos un descanso y aprendamos a no anclarnos a aquellos sucesos en los que no tenemos influencia.

Retoma el control

La sensación de pérdida del control es uno de los desencadenantes más comunes del estrés. Cuando sentimos que todo sale mal, esto es justo lo que sucede. En nuestra mente, hemos perdido control sobre nuestro destino.

Para remediarlo, hay que iniciar con algunos aspectos básicos cumpliendo metas sencillas como levantarse a cierta hora por la mañana, hacer una agenda de eventos sociales y cumplirla a como dé lugar. Por ejemplo, si te han invitado a una reunión de amigos que no has visto en muchos años, pero te has atrasado en el trabajo, no faltes a la reunión. Al final, quedarás insatisfecho por perderte el evento y el trabajo te habrá dejado exhausto.

Mantente activo

Hay pocas cosas que han demostrado ser tan efectivas para reducir el estrés como lo es el ejercicio físico. A través de la actividad corporal se reduce la secreción de cortisol, una hormona claramente relacionada al estrés. Además, podría ayudarte a disminuir problemas de salud como obesidad, diabetes, y otros, que también causan preocupación.

Olvídate del alcohol y las comidas reconfortantes

Cuántas veces no hemos escuchado a un amigo invitarnos una copa para olvidarnos de nuestros problemas. Desafortunadamente, esto es una pésima solución, pues sí hará que nos olvidemos temporalmente de ellos, y nuestro cerebro asociará ambos eventos. Como resultado, crearemos dependencia a esta sustancia.

Lo mismo sucede con aquellas comidas que tomamos como recompensa tras un evento difícil, como el clásico bote de helado después de una ruptura amorosa.

Aléjate de remedios milagrosos

Al final, reducir el estrés sí es un proceso complicado. Eso es algo que debes de aceptar para lograr vencer esa piedra en el camino.

No caigas por remedios milagrosos como tés, remedios naturistas, sesiones espiritistas o cualquier otra cosa que pueda poner en riesgo tu salud, y tu cartera.

Recuerda que esto se trata de alteraciones en la química de tu cerebro y hay cosas, como las que te hemos mostrado, que la cambiarán con el tiempo. La segunda opción es el uso de fármacos especializados, pero nunca deberás utilizarlos sin la supervisión cercana de un médico, quien sabrá si en verdad los necesitas.